¡WordPress es para listos!

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Debo de ser bastante tonta porque hoy me he estado varias horas peleando con WordPress. Ha sido una batalla final tras días y días de guerra de guerillas.
Primero elegir la mejor plataforma para hacer el blog, WordPress, Blogspot.
Al final elegí WordPress porque dicen que es más fácil de migrar y después me dijeron que aunque WordPress es la más utilizada, Blospot se posiciona mejor porque es de Google. No se puede tener todo, está claro. Pero yo sé de derecho no de blogs, así que me guié por mi intuición.
Lo primero que se elige es el nombre y hay varias opciones gratuitas y otras de pago en las que no consta el nombre de la aplicación en la URL.
Una vez creado el blog de forma gratuita, elegí una plantilla por unos 70 euros ya que un amigo informático me dijo que es mejor pagar una plantilla de ese precio por las posibilidades que te da. Y claro, a los informáticos, cuando se es abogado, hay que hacerles caso.
Una vez creado el blog, me di cuenta que WordPress será muy completo pero no es nada intuitivo, hay que buscar muchos tutoriales, videos en youtube, artículos etc. solamente para saber cómo crear el menú. Es decir, que para mí, es física cuántica.
Lo que más me fastidió es que, un día un amigo ingeniero estuvo viendo la configuración y me hizo varios cambios en dos minutos. Debe de ser que les enseñan física cuántica en la carrera. Me sentí bastante idiota, pero luego me recuperé porque estoy segura que él no sería capaz de escribir un artículo tan ingenioso como los míos. Entonces me sentí mejor.
Cuando ya lo tenía todo controlado (o eso pensaba) el otro día me “desapareció” el menú. Se me pusieron los pelos como escarpias, porque me había costado sangre, sudor y lágrimas (aparte de cuatro o cinco tutoriales) saber cómo se hacía el menú. Y para resolver la misteriosa “desaparición” tuve que recurrir a más tutoriales para darme cuenta, después de varias horas, que había una pestañita que había cambiado probablemente yo, de “Menú 2” (el que había creado yo), a “menú 1 por defecto”. Por lo menos la desaparición se redujo a una pestañita.
Pero yo lo único que quiero es una página en blanco para escribir y hay demasiadas opciones: etiquetas, categorías, fotos etc. etc. Insoportable.
Hay muchos menús que no para qué sirven, pero no sé si quiero saberlo porque me voy a liar más.
De todas formas en cuanto al uso del blog, he aprendido tres cosas esenciales:
– Tiene que tener una temática clara.
– Los contenidos tienen que satisfacer una necesidad de la gente.
– Hay que publicar regularmente.
Mi conclusión después de todo esto es que si tienes un amigo ingeniero le encargues a él que te haga el blog (a ser posible gratis).
¿Te atreves con WordPress?

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