Aránzazu Alvaro

Escritora, redactora y blogger

Un segundo

Posted by on mar 1, 2017

reloj_opt

Verlo caer era lo único que quería, ver como aquel avión se estrellaba y desaparecía, por fin. Un segundo era lo único que necesitaba.

– Comandante Brandon, es solo un reconocimiento. Sobrevolar la zona, observar y volver. Si aparece un enemigo, lo evita, lo derriba si es necesario y vuelta a casa. Esas son las órdenes.

– Sí, señor.

– No quiero ninguna tontería. ¿Lo ha entendido? – El general me mira desde detrás de sus gafas doradas.

– Por supuesto, señor.- Aprieto la gorra verde entre las manos.

– Bien, salga y póngase en marcha inmediatamente.

– Gracias, señor.

Salgo del despacho del general, aprieto los puños y los dientes. Grito un ¡Sí! Piso fuerte mientras camino con las botas negras. Es la oportunidad que deseo. Salgo a la pista, me dirijo hacia el avión, me siento, me coloco el casco, cierro la cabina y activo el cuadro de mando. Siempre me impresiona el horizonte vibrante que une el azul y la tierra en cualquier lugar del mundo. Beso la cruz doraba que cuelga de mi cuello. Mi F15 avanza por la pista de despegue y siento el olor a combustible. Los latidos de mi corazón en las sienes, el sudor en el cuello. Muevo despacio el caza, paro, hago entrar un gran trago de aire en mis pulmones, acelero al máximo y despego de la tierra.

No hay nada que enturbie la visión. El avión acelera, parece que el aire me arranca la piel de la cara y las mejillas se hunden en mi boca, siento el sabor del cielo. Los colores desaparecen, no hay rojos o azules. Intento respirar y solo lo logro cuando reduzco la aceleración. Un segundo.

En el aire todo es pesado y ligero, todo se mueve a cientos de kilómetros por hora y parece suspendido e inmóvil. Aparece una línea blanca en el horizonte y las nubes comienzan a oscurecer  algunos trozos de la arena del desierto. Tranquilidad. Nada en el radar, nada a la vista. Sobrevolar, observar y volver. Un segundo.

Un punto verde sobre fondo negro del radar, un avión negro sobre azul se coloca a la cola, a las cinco en punto, se acerca muy rápido. Es un MIG ruso. Los he visto varias veces. Se acerca demasiado. Un segundo.

El cielo se marca con dos largas estelas blancas que se enredan, se siguen, se separan, se disparan. Una pelea de perros, un vórtice de cielos, aviones, misiles aire-aire, desierto, tierra. Coloco el avión de costado, inicio un giro hacia la izquierda para poner los motores del avión fuera de la línea de fuego de los misiles buscadores de calor del MIG. Un segundo.

Escucho al misil. Una luz mortal me sigue. Giro violentamente. Hacia la derecha. Empujo la palanca de mando. Utilizo toda mi fuerza. Vuelo de forma invertida. Estoy a unos metros del suelo. 5G me taladran contra el asiento. El misil pasa de largo y se funde con el horizonte. Un segundo.

Me coloco detrás del MIG y disparo un misil. Ahora no soy la presa sino el depredador. Un motor del MIG se incendia y comienza a caer con un ruido que atraviesa mis tímpanos. No hay norte o sur solo muerte o vida. La orden es volver inmediatamente. Un segundo.

Solo quiero verlo caer, ver como se estrella y desaparece, por fin. Giro mi avión 180 grados, las gotas de sudor resbalan por mi cabeza bajo el casco. El aire parece estirarse entre el MIG que desciende y mi F15. El MIG cada vez más pequeño. Un segundo.

Un misil se abre camino entre el MIG en su caída y yo. Queda una última dentellada en la pelea. La que da el perro moribundo, la que no esperas. La luz se acerca, el sudor resbala por cada poro de mi cuerpo. La luz llega, la luz incendia uno de los motores. Fuego, vibración, desaceleración.  Ahora el estruendo lo produce mi avión al caer. Un segundo.

Pulso el botón de eyección, salgo despedido hacia arriba como si el sol tirara de mi, se abre el paracaídas, no hay altura suficiente para planear. Huelo la tierra seca. Veo mi avión caer e incendiarse en algún lugar entre las dunas. Mi columna contra el desierto. Un segundo. Verlo caer era lo único que quería.

ComparteEmail this to someoneShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+
Suscríbete

Submit a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Abrir la barra de herramientas